Una alimentación rica en nutrientes protege al organismo y lo fortalece para enfrentar enfermedades e infecciones. Estos son los principales elementos que no pueden faltar en la dieta de toda la familia.
Conoce los más eficaces: Zanahorias Son la mayor fuente de betacaro-teno que ayuda a crear barreras inmunes, refuerza la piel, las membranas mucosas y potencia la creación de anticuerpos.
Pan integral Tiene vitamina B6 que potencia la actividad del bazo y refuerza el sistema inmune.
Nueces Por su alto contenido de vitamina E ayudan a potenciar la función de los glóbulos blancos.
Lácteos Igual que todos los alimentos que contienen calcio, la combinación con el magnesio potencia las células inmunes. Frutas Los cítricos, por supuesto, contienen vitamina C, que ayuda a reducir las infecciones respiratorias porque fortalece a los granuloci-tos y macrófagos, encargados de envolver y digerir bacterias.
Vegetales de hojas verdes Contienen vitamina A, que conserva las superficies mucosas que recubren los órganos. También son ricos en ácido fólico, indispensable para la reproducción de glóbulos rojos y blancos y para evitar anemias.
Hígado Es una gran fuente de ácido fólico que también evita los estados de fatiga o depresión y refuerza el organismo para desempeñar tareas que requieren alta concentración. Además, contiene vitamina B6, necesaria para la multiplicación celular y la creación de anticuerpos. La falta de esta vitamina se nota en la descamación de la piel de la cara, el cuello, brazos, piernas y en la comisura de los labios. Aporta hierro y cinc. Carne Es una fuente importante de proteínas, vitamina B6, B12 y hierro. La falta de este mineral puede provocar anemia y susceptibilidad a las infecciones.
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