Sabemos que el organismo trabraja a buen ritmo durante todo el año, así que es necesario darle un respiro con esta dieta depurativa.Los beneficios de depurarse Las ventajas de seguir una dieta depurativa por unos días son notables y sus beneficios perduran varios meses. Entre sus principales virtudes cabe señalar que aumenta la energía vital, se duerme mejor, regula el tránsito intestinal, mitiga la hinchazón abdominal, mejora el aspecto de nuestra piel, potencia las defensas naturales de nuestro organismo y, en general, nos hace sentir en mejor forma física y mental.
Cambio gradual en la dieta No conviene iniciar una dieta depurativa de manera drástica, ya que podemos sentimos algo débiles los primeros días. Cocinar los alimentos al vapor o al horno y sustituir los alimentos muy calóricos por otros más ligeros y digeribles, pero a la vez ricos en nutrientes (vitaminas, minerales...) son medidas idóneas para iniciar bien la dieta. Una vez concluida, se puede volver a la alimentación habitual, pero evitando los excesos.
Beber agua en ayunas Empezar el día tomando un vaso de agua mejora el tránsito intestinal y favorece la función depurativa del hígado. En genera^ beber dos I ¡tros de agua al día es básico para nuestra salud.
Ni ayuno ni dieta restrictiva Para depurar el organismo no es recomendable ayunar. Cuando transcurren muchas horas sin comer, descienden los niveles de glucosa en la sangre para garantizar la cantidad suficiente de esta sustancia en el cerebro, pero no conviene forzar el organismo. Tampoco están indicadas las monodietas a base de un sólo alimento, pues no existe ninguno que aporte por sí solo todos los nutrientes que necesita el organismo.
Optar por lácleos o desnatados Sustituir los productos lácteos enteros por desnatados o semidesna-tados nos ayudará a controlar la grasa de origen animal que ingerimos y, por lo tanto, a depurar el organismo. Para garantizar el aporte de calcio que necesitamos a diario, conviene incluir al menos dos de estos alimentos al día. Asimismo, las espinacas, la fresa, brécol y el puerro son vegetales bajos en calorías que también contienen este mineral.
Moderar la carne roja Las grasas saturadas de origen animal, son difíciles de digerir. La carne roja, al ser la más rica en este tipo de grasas, conviene tomarla sólo una vez por semana, y sustituirla por carnes magras y pescado.
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