Como cabe esperar, la dieta señalada le ayudará notablemente en esos días tan difíciles.
Primer día
Desayuno 1 taza de café o te de diente de león. 1 rebanada de pan integral. 1 rebanada de queso panela. A media mañana
1 yogurt bajo en calorías con sabor a frutas. Antes de la comida (15 ó 20 minutos antes de la comida)
1 plato de sopa de verduras sin sal.
Comida 150 gramos de pescado (salmón, trucha, mero o el que usted elija) cocido al vapor, sin sal.
A media tarde 1 taza de te de valeriana. 1 rebanada de pan integral con mermelada baja en calorías.
Cena 1 plato de sopa de verduras sin sal. 1 huevo duro. 1 taza de cereal integral, puede ser arroz cocido al vapor.
Segundo día
Desayuno 1 taza de café o te de diente de león. 1 rebanada de pan integral con mermelada baja en calorías.
A media mañana 1 yogurt bajo en calorías con sabor a frutas. Antes de la comida (15 ó 20 minutos antes de la comida)
1 plato de sopa de verduras sin sal.
Comida Ensalada de vegetales de hoja verde (espinaca, lechuga y berros), la cantidad que usted guste aderezada con limón o yogurt natural o bajo en calorías. 150 gramos de pollo a la plancha, sin piel ni sal. 1 yogurt bajo en calorías con sabor a frutas. Cena 100 gramos de pechuga de pollo a la plancha. 1 manzana. Al acostarse (unos minutos antes de ir a dormir)
1 taza de te de tila o valeriana.
Consejos para tener en cuenta Agua. No deje de tomar el vital líquido, aunque la intención sea evitar su acumulación, ya que un organismo deshidratado colaborará en la retención; beba agua, por lo menos entre 6 y 8 vasos al día.
Calcio. Este mineral puede ayudar a impedir la retención de líquidos; se encuentra en leche y sus derivados, principalmente.
Fibra. Se sabe que el consumo de alimentos ricos en fibra ayuda a disminuir los niveles de estrógenos y evita la retención de líquidos. La llamada fibra soluble retiene el agua durante la digestión y la transforma en una sustancia de consistencia gelatinosa, la cual retarda la digestión y la velocidad de la absorción de los nutrientes desde el estómago y los intestinos; se puede encontrar en avena, cebada, nueces, semillas, fríjoles, lentejas y algunas frutas y verduras. A su vez, la reconocida como no soluble acelera el paso de los alimentos a través del estómago y de los intestinos, agregándole volumen a las heces; se consume en alimentos como salvado de trigo, verduras y granos integrales.
Infusiones. Algunas hierbas actúan como diuréticas y pueden ayudar a disminuir la retención de líquidos, como el diente de león (Taxacarum officinale-Dandelion) en tes. Otras, como la valeriana, manzanilla o tila, administradas en la misma forma, son de gran utilidad para proporcionar tranquilidad y reducir estrés.
Finalmente, no podemos dejar de mencionar que existen medicamentos que ayudan en momentos de crisis, como analgésicos, indicados si se sufren dolores de cabeza, espalda y abdomen.
|